¿Y si las descargas ilegales fueran un cebo?

   He de reconocer que desde que vi “Citizenfour”, el documental de Laura Poitras gravita sobre mi cabeza como un satélite sobre un planeta. No soy una persona con tendencia al tremendismo fabulatorio. Tiendo más bien a la incredulidad y al cuestionamiento, sobre todo cuando nos referimos a ese tipo de información que nos llega por las redes con el estrépito y la masificación de una nube estorninos: primero por profilaxis intelectual, y segundo y no menos importante, por que te dejan el suelo lleno de mierda. Cada vez me cuesta más entender las cosasnsa del mundo y la “mecánica cuántica” del comportamiento humano. Pero la verdad es que después de comprobar la veracidad de los documentos de espionaje global filtrados por Edward Snowden, creo que uno puede dejar que su pensamiento sobrevuele por los más ignotos recovecos de la imaginación sin que le llamen loco. Nada de lo que imaginemos, no ha ocurrido ya.

   Según declaró en el parlamento alemán William Binney, ex director técnico de la NSA (Agencia Nacional de Seguridad), al principio el espionaje se centraba solamente de reunir datos de grupos sospechosos de terrorismo o crímenes: “Pero nos fuimos alejando de la recopilación de estos datos para acabar juntando los datos de 7.000 millones de personas sobre el planeta. Es una máquina totalitaria equiparable a una dictadura”. Sin temblarle la voz terminó comparando el Gobierno de EE.UU. con el Tercer Reich.

   ¿Cual ha sido la respuesta de la administración norteamericana ante la acusación de espionaje total? Ampararse en el secreto de estado por el bien de la seguridad mundial. Ellos son así de abnegados, ahí tenemos la maquinaria de Hollywood para demostrárnoslo. No hay de que preocuparse amigos, papa EEUU cuida de todos nosotros. ¡Que tiemblen los bárbaros!

 ¿Cuál ha sido la reacción de los presidentes de los países espiados (Merkel, Sarkozy, Rajoy, etc.)? ¡Eso no se hace! ¡Canallas! ¡Como os pillemos espiándonos otra vez, no jugamos más con vosotros! ¡Ea, queda dicho! Por cierto, ¿cuándo mandamos nuestras grúas para reconstruir Irak? ¿Os quedan bombas de gas cloro? ¡Las tenemos a un precio increíble!

    Me vienen a la mente unas reflexiones del filósofo búlgaro Tzvetan Todorov, en su libro “El miedo a los bárbaros”. Dice textualmente: -“El miedo a los bárbaros es lo que amenaza con convertirnos en bárbaros. El miedo se convierte en un peligro para quienes lo sienten, y por ello no hay que permitir que desempeñe el papel de pasión dominante. Todavía estamos a tiempo PRISM_Collection_Details de cambiar de orientación”-. Me imagino que Todorov se refiere en esta última frase a los estados, pero… ¿qué podemos hacer nosotros como individuos para contribuir al freno de los “totalitarismos 2.0”? ¿Tenemos herramientas suficientes para luchar contra ellos? Entre los muchos abusos y vergonzosos comportamientos que se desvelan en “Citizenfour”, hay una cuestión que me produce verdadero terror: la intoxicación de la realidad para generar tensiones internacionales y así justificar sus acciones militares. La NSA tiene un departamento exclusivo que trabaja este tema. Ya, ya se que todos lo sabíais, pero esto es una prueba concluyente, no la última de Schwarzenegger.

    He hablado con algunos amigos sobre el tema del espionaje global y para mi sorpresa muchos de ellos han respondido de la misma manera: primero con incredulidad y luego con una preocupante indiferencia. ¿Para que quieren los americanos conocer mi actividad en Internet o vigilar mi teléfono móvil? Yo no tengo nada que ocultar. Cuando les preguntaba sin no les importaba que un país extranjero (si fuera el propio seguiría siendo igual de grave) vulnerara sus derechos más fundamentales: el de la libertad y el derecho a la intimidad. Bueno, ante esta cuestión, admitían cierta desaprobación, pero ni asomo del cabreo y de la indignación que a mi me produce. ¿Me estaré volviendo un “conspiro-paranoico”? ¿Me pilló el documental en medio de un perdida masiva de neuronas, o me las robo la NSA y las vende ahora en mercados clandestinos del K.K.K. en Pulaski (Tennessee)?

    Ahí va mi teoría/desvarío. Los datos y la información están basados en mis elucubraciones, así que nada de métodos estadísticos científicos, lo cual, dicho sea de paso, me exculpa de tener interés espurios.

    La mayor parte de los habitantes de este planeta reconocen haber adquirido un ordenador sin tener previamente conocimientos básicos de informática. Cuando se lesWorldwide_NSA_signals_intelligence pregunta por el principal uso que le dan al aparatito, afirman sin dudarlo que para acceder a información y para el ocio: música, películas, contenidos online, juegos, redes sociales, correos electrónicos, y para hablar con sus hijos que trabajan en Alemania, a través de skype (caso de España). Mienten cuando dicen que nunca descargan contenidos amparados en la ley de propiedad intelectual, igual que mienten cuando dicen que nunca ver porno… ¡Eso serán otros, yo jamás! Pero no nos desviemos…

    El caso es que según el informe del Instituto Nacional de Estadística de España (2104), el 74,4% de los hogares dispone de conexión a Internet.  El 77,1% de los internautas accedieron a Internet mediante el teléfono móvil, y más de la mitad de la población (51,1%) participa en redes sociales.

    Todos los gobiernos han hecho un gran esfuerzo para que sus ciudadanos pudieran tener su ordenador de sobremesa y su conexión a Internet. Ahora la red de banda ancha permite que nuestros cacharros naveguen y descarguen material a ritmo de platillo volante huyendo de Terminator. El mundo en un clic. Y aquí viene el meollo de la cuestión: las descargas ilegales o el sueño de “Barba Roja”.obama-y-el-espionaje

    Retrocedamos en el tiempo, solo unos años, cuando los gobiernos se dieron cuenta de la descomunal dimensión que Internet alcanzaría. Seamos malos e imaginemos que la todopoderosa NSA, en plena elucubración por el espionaje total y sabedora de los boquetes en la seguridad informática, maquinara lo siguiente: tenemos que hacer que todo el mundo tenga un ordenador en su casa y un teléfono móvil en sus manos. ¿Pero cómo lo hacemos? La mayor parte de la gente no necesita el ordenador para nada. Además las conexiones son muy caras… y por supuesto, tiene que comprar el aparato… ¡Uf, va a ser complicado! Pero llegó un hacker listo, de Bangalore, recién fichado tras contaminar 10 millones de ordenadores con un gusano que al pulsar enter, se cagaba en tu madre y reiniciaba el ordenador. Y les dijo: eso es fácil amigos, los gusanos en los anzuelos terminan en las barrigas de los peces. Aumentemos la velocidad de descarga y potenciemos las descargas ilegales. A nuestras productoras y grandes distribuidoras de cine y música le damos dinero bajo manga, y el resto de la industria mundial que llore, que el llorar alivia la depresión. Con música y cine gratis, la gente correrá en masa a comprar ordenadores, y si no tienen dinero, pedirán créditos a los bancos. ¡En Europa se vive un pelotazo de miedo! Hacerme caso y en menos de que cante un gallo tendremos la vida y milagros de cada humano en un mega.

   No, no he bebido antes de escribir este artículo. ¿os parecen una locura mis argumentos? No os culpo si lo creéis, si yo tuviera un mínimo de sentido común también lo creería. Pero hay una cosa que me cuesta creer enormemente: ¿cómo es posible que un tío, a 10.000 km de distancia de mi casa, pueda ver con precisión los puntos de mi operación de coxis mientras me limpio (sonido incluido), y no sea capaz de diseñar un programa que cada vez que intentemos una descarga ilegal nos de una hostia a mano vuelta? Pensarlo bien, a lo mejor estamos en las manos de los bárbaros… ¡y lo sabemos…!NSA-2

    Toda idea aparentemente nueva, no es más que el resultado de la transformación de una vieja idea. Digo esto porque recuerdo la conmoción que me sacudió una novela de genero negro, escrita por el jefe de la policía de Gijón, Alejandro Gallo: “Asesinato de un trotskista”. Aunque no es la trama principal de la acción, el escritor desvela la creación durante los últimos años del franquismo, de un inquietante y secreto grupo policial denominado “Brigada K”. Su misión consistió en distribuir droga en aquellos lugares de España donde existiera riesgo de revuelta social y frenar el activismo político. Su maquiavélica acción no da lugar a erróneas interpretaciones, se trataba ni más ni menos que de convertir a los jóvenes en unos inútiles sociales robándoles su futuro y su esperanza, destruyendo una generación que amenazaba con terminar con el régimen opresor. ¿Es posible que existan por parte de un estado, voluntades tan canallas? ¿Entienden ahora por donde van mis tiros?

    Cuando estaba a punto de dar por concluido este artículo, me entero que Microsoft ha confirmado que su flamante Windows 10, será gratuito y libre para cualquier persona que utilice Windows 7 o superior. Incluso aquellos que tienen versiones piratas recibirán una invitación de licencia gratuita. La noticia la anunció el jefe del sistema operativo de Microsoft, Terry Myerson, durante una conferencia de tecnología celebrada en China. Cuando les preguntaron por los motivos de esta histórica decisión, su respuesta fue: -No comments-.

   ¡Para echarse a temblar!

 

 

 

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