A Esmorga- España (2014) Ignacio Vilar

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Ignacio Vilar

Sinopsis oficial

   Crónica tensa e intensa de veinticuatro horas en la vida de tres hombres, compañeros de juerga que, dejando un reguero de destrucción, de sexo equívoco y reprimido, van cerrando puertas tras de sí y tirando las llaves, como para no querer volver, tal como si a propósito caminaran a su perdición.

La novela

    Víctor F. Freixanes, director de Editorial Galaxia y coproductor de “A Esmorga”, no duda en afirmar que la novela de Eduardo Blanco Amor, en la que se basa la película y que comparten el mismo título, se trata de una de las obras cumbres de la literatura gallega del siglo XX. De lectura obligada en los institutos gallegos, la novela de éste orensano republicano y homosexual, es una demoledora crónica de la España franquista, que el escritor situó hábilmente en fechas anteriores a la guerra civil, con el único e ingenioso fin de evitar la censura. No lo consiguió: no cabía en aquella España oscura y gris sobre la que Franco cabalgaba con la solemnidad de una figura ecuestre, razón alguna para el pesimismo patrio. La gran nación auspiciada por el dictador debía mostrar al mundo sus bondades, la restitución del orden, la nueva luz amanecida y fulgurante que se irradiaba sobre los campos fértiles y las prosperas ciudades. ¡En la nueva España no hay lugar para borrachos, vagos, maleantes, puteros y pendencieros!

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Miguel de Lira, Karra Elejalde y Antonio Duran (Morris)

   No le quedó más remedio a Eduardo Blanco Amor que traducir él mismo su novela, escrita originalmente en galego, y editarla en Argentina, bajo el título de “La parranda”. A Galicia llegarán algunos ejemplares de forma clandestina, escondidos en las maletas de algunos de los emigrantes gallegos que retornaban a su tierra. Sólo las bibliotecas de los intelectuales liberales y más comprometidos, podían albergar una novela tan irreverente y categórica.

La película

    El director Ignacio Vilar era plenamente consciente de la dificultad de la aventura en la que se embarcaba: -“ Los gallegos conocen a la perfección el argumento, la trama y el final de la novela. “A Esmorga” ya forma parte del imaginario colectivo de la Galicia contemporánea. ¿Cómo afrontar la película para no decepcionar, para mantener el interés de un espectador que conoce la obra frase por frase, línea por línea? ”-. Además existía un precedente de translación fílmica: el gran director asturiano Gonzalo Suárez había estrenado una versión bajo el título de “Parranda” (1977), con el cuerpo del dictador aún caliente en el Valle de los Caídos. En la parte interpretativa nada más y nada menos que José Luis Gómez, José Sacristán y Antonio Ferrandis, dieron vida al Bocas, Cibrán y Milhombres respectivamente. El crítico del diario “El MundoLuis Fernández, no duda en calificar la película de Gonzalo Suárez como: “Obra maestra (…) una de las provocaciones más anómalas, magnéticas y turbias que vio la Transición.”

2-A-ESMORGA-12.2.2014   Toda la obra fílmica de Ignacio Vilar está rodada en galego, y por supuesto “A Esmorga” no iba a ser diferente. Esta era una cuestión tan esencial que ni siquiera llego a plantearse la posibilidad de utilizar otra lengua que no fuera el galego. A pesar de la dificultad que conlleva a efectos de distribución rodar en otro idioma distinto al castellano, poco a poco van abriéndose camino producciones cinematográficas en otras lenguas del estado: eusquera, galego, catalán, asturianu…

   Tampoco en materia de localizaciones existió duda alguna: “A Esmorga” es a Orense lo que el Quijote a La Mancha. Ignacio Vilar tan sólo debía seguir el itinerario señalado con nueve placas de cerámica por donde transitaban los personajes de la novela. Esta iniciativa del concejo orensano fue inspirada en el Bloomsday,  día que la ciudad de Dublín celebra el homenaje a Leopold Bloom, personaje principal de la novela Ulises de James Joyce, y que sigue el itinerario exacto que aparece en la novela.7-A-ESMORGA--4.3.2014

   En el apartado interpretativo, Vilar cuenta con dos reputados actores de la escena gallega, Miguel de Lira y Antonio Duran (Morris). El trio de ases lo completa el director con su enorme poder de persuasión: al actor vasco Karra Elejalde de poco le sirve alegar que no tiene idea de galego. El director orensano le tiene reservado el papel del Bocas, y tiene que ser él, sí o sí. Lo que no sabía el genial actor vasco, era el enclaustramiento en una deshabitada residencia en la montaña orensana que el director les tenía reservada durante 15 días para los ensayos. Parece ser que hubo peleas, gritos y después muchos abrazos.

   Ya sólo quedaba la lluvia: la novela de Blanco Amor está empapada hasta los tuétanos de una lluvia pertinaz y claustrofóbica, una lluvia que empuja a los protagonistas al amparo de un refugio de efluvios etílicos, de esos que secan más por dentro que por fuera. Y como todo parecía estar de cara para Ignacio Vilar, apenas necesito la ayuda de los bomberos para tal menester: fue comenzar el rodaje en invierno de 2014 y sucederse en menos de las diez semanas, ocho ciclogénesis explosivas. Lo que si necesitaron, según confiesa con una sonrisa maliciosa el director, fueron antibióticos y analgésicos como para una boda.8-A-ESMORGA.-10.3.2014

   “A Esmorga” es como la hipnótica llama azulada de una queimada que se enciende tras el conjuro mágico. El espectador queda atrapado en un viaje sin retorno: por que uno llega a sentirse compañero de correrías de estos tres pobres desdichados, víctimas de un tiempo sin esperanza. Aquella España franquista; triste, telúrica, encapotada, está tan bien retratada por la cámara de Vilar, que a pesar del oscurantismo representado de la época, transluce una belleza sobrecogedora y terrenal de aquella Galicia indómita. El director de fotografía Diego Romero realiza un trabajo que roza la perfección.

17-A-ESMORGA-21.3.2014   Y que decir del trío actoral: Elejalde, Morris y de Lira nos brindan un recital que quedará para la historia del cine español. Bocas, Cibrán y Milhombres, tres pobres hombres que no saben que hacer con sus vidas. Sólo el alcohol y el sexo espurio les hace olvidar la miseria que arrastran como una losa encadenada a su existencia. No hay redención, no vale la pena volver atrás: saben que más allá de la lluvia existe una salida.

   Ignacio Vilar y su equipo aun construido una obra necesaria contra el olvido: es necesario recordar que esa España que retrata con inusitado realismo, está a la vuelta de la esquina de nuestra historia más reciente: tan cercana, que aun podemos pisar los charcos de aquellas lluvias funestas.

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